
ENTREVISTAS A DEVORAH KOREK
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Entrevista para la revista Danza Oriental
Entrevista para el portal aprende danzaoriental.com
Entrevista Devorah en México
Por Danai Hassam
El cuerpo nuestro de cada día: la danza del vientre de Devorah Korek
Especial profesoras: Entrevista a Devorah Korek para el blog de Marina Salvador
Devorah Korek en México
por Danai Hassam
Qué maravilloso es poder tener el libro "Danza del Vientre" (de Océano, 2005) de Devorah Korek, y qué mejor aún poder asistir a un seminario o charla con ella.
Devorah es una mujer que sorprende; humilde, generosa y carismática.
Nacida en Estados Unidos y residente en España desde hace 16 años, habla un español con simpáticos tintes de acento norteamericano. Y lleva ya 28 años dedicándose a la danza oriental.
Tuve la bendición de poder bailar en la presentación de su libro en México y también de poder escucharla y preguntarle un par de cosas. Y la verdad, después de la experiencia me quedé con una sensación de mucha paz y felicidad, la cuál espero poder transmitir a través de estas líneas.
Ya iniciada la presentación, Devorah habló sobre cómo está constituido su libro, apoyando sus comentarios con unas imágenes del mismo, que cuenta con más de 700 fotos y dibujos.
Luego un staff de maestras de reconocimiento internacional pasó a hablar brevemente del libro y sus aportes. Dentro de estas maestras se encontraban Georgina Distasso de Argentina, Lila de México, Iza Hassam de Chile y su organizadora Selene Sairf de México. Todas celebraban que, por fin, un libro de esa calidad se había escrito en español. Por ejemplo, Iza Hassam comentó: "Este es el libro de los sueños de cada bailarina, ya sea maestra o alumna."
A continuación Devorah respondió una serie de preguntas del público, dentro de las cuáles destacaron: inquietudes en torno a la pedagogía utilizada en las clases y el método Sarabi, desarrollado por Devorah a lo largo de más de una década de experimentación.
Para finalizar las mismas expositoras y otras bailarinas acompañaron su baile.
La actuación de Devorah consistió en dos bailes de danza tribal con sable y
con velas, luego el estilo Khaligy, seguido por una danza de doble velo,
y al final bailó el Raks Sharqui clásico, ¡esta vez tocando los crótalos
a la vez que manipulaba un velo!
Dentro de los mensajes que Devorah hizo, resaltamos que ella no se considera una diva, y que era muy diferente dentro de un escenario que fuera de él. Destacando que cuando baila saca su lado mas carismático.
Devorah hizo énfasis en destacar que una debía bailar por motivación propia y no con fines de resaltar o figurar. Para ella esta danza ayuda a cada mujer a conectarse con su poder personal y su esencia femenina, aumentando su autoestima y su belleza interna.
Devorah sugirió apoyar iniciativas como la de Miles Copeland y Bellydance Superstar, destacando que aportan difusión a esta danza, y piensa que llevar la danza del vientre a teatros importantes es muy beneficioso para toda la comunidad de bailarinas, porque hace que miles de personas –que antes no se tomaban en serio esta danza– ahora puedan darse cuenta de que es un verdadero arte, y así poco a poco se logra cambiar la opinión que tenía el público en general.
¡Aunque es cierto que en el ambiente de la danza sabemos quiénes son aquellas bailarinas que merecen un reconocimiento de Superestrellas!
En base a que sus alumnas después formen sus propias academias, indicó que “es el proceso natural” en el camino de maestro-discípulo. Y aunque le dé pena que luego se alejen, les desea lo mejor. Resaltando el hecho de que si las alumnas posteriormente se hacen conocidas, esto también ayuda a que la maestra gane prestigio y popularidad.
Aquí va un resumen de algunas preguntas que le hice a Devorah:
Danai: ¿Cómo fue llegar a escribir este libro?
Devorah Korek: La verdad en un inicio ¡yo no tenía ninguna intención de escribir un libro! La editorial me solicitó que me dedicara a escribirlo. Al principio, pensar en sentarme y escribir me pareció que sería un enorme trabajo. Hasta, que
la gente de la editorial me dijo: “puedes grabarlo y luego nosotros hacemos la trascripción”, y así empecé. Pero realmente hice cientos de horas escribiendo yo misma, a veces durante la noche entera. Fue un verdadero parto que de hecho me llevó 9 meses. Ponía mi alma y corazón, y no olvido nunca que tenía mucha ayuda de todo un equipo de personas muy talentosas, sin ellos no hubiera podido hacerlo.
Por lo tanto, el hecho de escribir el libro así como todo lo ha que sucedido después fue cosa del destino, así como estor ahora en México con ustedes.
D.: Una duda que tengo es que, en tu libro, se menciona poco sobre la danza del vientre de ascendencia israelita,¿hay alguna diferencia significativa con danzas de otras regiones?
D.K.: Antes de la llegada del Islam como religión, en el territorio del Medio Oriente todos bailaban. Por supuesto, habrán existido diferencias regionales pero no creo que estuvieran vinculadas a temas religiosos sino más probablemente a razones geográficas. Por lo que, antiguamente no se piensa que hubiera diferencias significativas.
D.: ¿Puedes comentarnos algo sobre las diferencias según las regiones?
D.K.: Creo que sería más o menos lo mismo de lo que vemos hoy en día: los bailarines se van moldeando según lo que la gente les va solicitando. Si en un país son más conservadores, solicitarán bailarinas que tengan un estilo que se adapte a su visión. En el fondo, como en todas las artes, los bailarines o bailarinas, cambian en base a las solicitudes y las ventas; lo que la gente pide y se vende. Y las bailarinas también mantienen o crean nuevos estilos en base a la oferta y la demanda, por asi decirlo; si funciona se queda.
Danai: ¿Que significado personal tuvo para ti el hecho de que en tu libro el epilogo haya sido realizado por Farida Fahmy?
DK: Ha sido una enorme gentileza, obviamente. Ella es una de las figuras más importantes en toda la historia de la danza egipcia, y una de las pocas de la época dorada de la danza en Egipto que sigue todavía en el labor de la enseñanza, quiere dejar un legado a nosotras y a las futuras generaciones y le respeto muchísimo por este esfuerzo. De hecho, la primera vez que le pedí que escribiera el prólogo, ella tenía un poco de reticencia, es decir, no quería arriesgarse al no saber si el libro tendría calidad. Al final, me dijo que decidió hacerlo porque confiaba en m, y que quería apoyar mi trabajo. Es como si mi madre me hubiera dicho, ‘Te apruebo, eres digna de mi apoyo’. Me sentí realmente honrada.
D: Esta es una pregunta que yo personalmente siempre me hago: Tú que llevas bailando y tienes una gran experiencia desarrollando esta danza, ¿Sientes como algunos pasos o formas de interpretación /inspiración han cambiado según los ciclos de tu vida?
DK: ¡Por supuesto! Sin ninguna duda bailo de una forma muy distinta que hace 28 años, y eso ha ido evolucionando por épocas.Claro que he adquirido nivel en la técnica a lo largo de las décadas, pero creo que hay muchas otras cosas más que me han influido.Por ejemplo, las distintas culturas de los sitios donde he vivido y viajado, mis gustos en la música han cambiado y todos sabemos que los pasos surgen de la música, bailamos según la inspiración de la canción. Incluso hasta las pequeñas decisiones de cada día acaban definiendo quienes somos cada uno. Y… confieso que a mi edad – tengo 48 años - hay movimientos que ya no me conviene hacer, mis rodillas se quejan después de cada actuación sobre el suelo, por ejemplo, y eso crea una limitación a la que hace años yo no prestaba ninguna atención.Pero quizá se compensa por la experiencia, y creo que hay que reinventarse a menudo para mantener viva la pasión y la motivación. De manera que, en balanza diría que es positivo que así sea.
D: ¿Cuál es la presentación en vivo que más impacto personal te ha causado?
DK: Yo me acuerdo de un grupo de músicos que yo tenía en los EEUU, se llamaba Oasis. Actuamos durante un festival internacional en Nuevo Orleáns, quizás en 1985.A nuestra actuación , el sábado a las 22h en una plaza enorme de la ciudad, asistió un público de más de 20,000 personas. Era para mí hasta la fecha el público más grande de mi carrera – yo era la única bailarina, y francamente todavía muy joven - y aquella noche aprendí muchísimas cosas, sobre la importancia del carisma, sobre la humildad, sobre la responsabilidad de representar esta danza siendo yo no árabe, sobre muchas cosas.Explico un poco más:El día anterior yo misma estaba en el público mirando la actuación de un grupo de música y danza africana, imaginando la vida exótica que deben tener los componentes, que habían viajado desde Senegal para participar.Después de mi propia actuación, me di cuenta que los demás quizá pensarían lo mismo de nosotros, pero de hecho yo sabía que nuestro día a día no era nada exótico, sino más bien la vida dura del artista dispuesto a renunciar a una vida económicamente cómoda a cambio de poder vivir de su pasión y arte.
Era una lección genial.No me he arrepentido nunca de haber elegido tener una vida tan poca convencional y estoy eternamente agradecida de haber podido vivir desde muy joven haciendo lo que quiero, lo que de hecho haría gratis si nadie me pagara.¡Bailar, bailar, bailar!
D: Explícanos un poco cúal es la diferencia entre bailar danza oriental con tacones y a pies descalzos. (Entiéndase además de los factores anatómicos, factores culturales, etc.)
DK: La diferencia principal es el cambio de postura que exige bailar con tacones, especialmente sobre la pelvis. Es una elección personal, hay gente que incluso se siente más cómoda con zapatos que descalza. Asimismo depende del país, porque hay sitios, como en algunas zonas de ‘resorts’ y clubes de noche en el Líbano, donde los tacones son de rigor, y en Turquía también su utilización es mayoritaria. En Egipto, es una cuestión que va cambiando con las modas (porque parece mentira, pero ¡¡incluso las prendas de danza oriental se rigen por las modas!!),pero la gran mayoría de las famosas no los llevarían nunca. Yo los llevé durante años cuando trabajaba en un club de noche griego, pero durante la misma época, también actuaba en restaurantes árabes y no me los puse en absoluto.A cada circunstancia…
D: Para terminar, quisiera agradecer tu gentileza y dejarte algunas líneas para que entregues un mensaje final a todos los lectores.
Hmm…difícil saber que decir.Intento no predicar por respeto a la libertad de cada uno. Mira, si me permiten, voy a concluir con las últimas líneas que aparecen en mi libro. El último capítulo se llama ‘Tendencias’, y se refiere al tema de la ‘certificación’,esto es, en los últimos años las alumnas reclaman un ‘diploma’ como comprobación de asistencia, y explico un poco sus ventajas e inconvenientes. El libro, por tanto, acaba así:
[Como maestra] El verdadero desafío consiste en despertar en las estudiantes esa parte de sí mismas que puede encontrar en la danza su expresión más plena, y conseguir que descubran a través de ésta su propio cuerpo y su sensualidad, quiénes son y hacia dónde se quieren dirigir. Yo siempre digo que no doy clases de danza oriental tanto como ofrezco un conjunto de técnicas con el fin de brindar la danza como una herramienta para mejorar la calidad de la vida cotidiana de la gente que la encuentre. Visto así, cada paso puede ser un momento de toma de conciencia, un camino hacia el interior y un juego apasionado. Espero haber conseguido hacerte oír esa llamada con este libro, y, si he expuesto bien la realidad de la danza oriental, lograr que la incorpores en tu vida como un instrumento con el que puedes tocar tu alma.
¿Entonces? ¡A bailar…!
Danai Hassam es bailarina y maestra procedente de Chile.
Actualmente reside y enseña en Ciudad de México.
Para saber más sobre su trayectoria profesional pincha este link:
http://www.myspace.com/bellydanai