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    Entrevista a Devorah, por Paula Jara,
    para la revista Awalim de Santiago de Chile (Abril 2008)

    Paula de Awalim: Para mí fue un privilegio, un honor y un agrado haber descubierto tu libro y haberte conocido a través de él, y me sugiere muchas cosas; primero, el tema de la importancia de la investigación en nuestra disciplina. Ésa es la primera pregunta que quiero hacerte, tu opinión respecto a la importancia de hacer ese trabajo, una búsqueda teórica y de contexto digamos de las danzas que presentamos y trabajamos. ¿Cuál es tu opinión de la importancia de eso?

    Devorah: Bueno, ¡Creo que está sobre entendido, porque he dedicado todo un año para investigar y escribir el libro! Para mí siempre ha sido una pasión, me di cuenta de que ya tenía mucha información, por el mero hecho de haber actuado e interesarme por el tema durante casi tres décadas. Al intentar investigar sobre los comienzos de ella me di cuenta de que ya sabía más o menos lo que se puede llegar a saber sobre la historia de esta danza, porque no es posible declarar con toda seguridad cuales son sus orígenes. Pero aun así, también es cierto que hay una falta de información, sobre todo la parte del origen de los estilos folclóricos. Por ejemplo, este fin de semana en mi curso en Buenos Aires, estoy enseñando estilos folclóricos de Marruecos, como Shikhaat y Al-Andalus. Casi no existe realmente la posibilidad de estudiarlos formalmente allí, aún siendo su país nativo. Además, decir la palabra "Shikhaat" en Marruecos despierta incomodidad entre la gente. Cuando ven que estás absolutamente en serio, se ponen francamente molestos. Piensan que solo bailarían en público mujeres de reputación dudosa. Tristemente es un poco la realidad de lo que hay, hay muchísima desinformación, leyenda... no solamente falta de información, sino incluso falsa información, que se difunde incluso de parte de la misma gente que te está formando. Llega a ser una situación de hecho un poco frustrante: o lo aguantas o tiras la toalla, y yo por mi pasión de descubrir todo lo que había he persistido; en algún, momento yo estuve determinada en adquirir todo lo que había, comprar cada CD, etc. Hoy día, estoy segura de que en algún lugar del planeta cada día se está produciendo nueva música, entonces ya queda fuera del alcance de una persona recopilar todo. Pero me siento satisfecha en algún sentido de que empecé a bailar en un momento que no era una moda, en el año ’78. Lo hice realmente para mí, no buscando ningún fin en concreto, sino por puro interés de llegar al fondo, de ir atrás de toda esta falta de información y leyenda, de saber qué hay realmente de verdad. P: Finalmente has terminado haciendo presentaciones del libro en varios sitios. ¿Cómo ha sido la acogida del libro? D: Ha sido un pequeño fenómeno, ha sido realmente bien recibido. Nadie… ni la editorial, ni yo, ni mi secretaria, pensó que iba a despertar tanto el interés del público. Lo que me parece curioso, es que ahora entiendo más a fondo cómo es crear algo en el día a día, he gastado muchas horas por las noches, hasta las tres y hasta las cinco de la mañana en el PC, tecleando, buscando sinónimos, decidiendo cómo expresar una frase, si la expresión emocional de lo que estoy diciendo estaba consecuente con lo que era el tema del momento… dándome cuenta de que si vas a hablar de velos, tendría que tener una presentación y una conclusión…etc. Yo ya había escrito artículos, pero un libro entero es otra cosa por completo... realmente entiendes qué es crear algo de una gran magnitud... pienso en gente como Isadora Duncan, u otros bailarines de mucho renombre, que han cambiado estilos, han roto esquemas… Es que elogiar es una palabra muy grande, pero están solos consigo mismos cuando se están creando el trabajo verdadero. Pues, el libro se hizo así, lo escribí sin la intención de vender ni un ejemplar, por la misma razón que la gente sube las montañas, porque pueden, porque están, porque hay algo que hacer, entonces se hace sin saber lo que va a ser el resultado. Me siento muy agradecida, de hecho asombrada a la reacción, y me siento bien reconocida sin intención de mi parte de haberlo buscado. Ha sido una recompensa en este aspecto todas las veces a las tres de la mañana que me dije "Devorah, ya tienes varios sinónimos, elige uno y adelanta por favor, que me agobio a mí misma" (risas). ¡Me vino a mente este pensamiento bastantes veces, créeme!

    Nota: el libro de Devorah, "Danza del Vientre, el Arte de la Danza Oriental" (Editorial Océano, 2005) acaba de entrar en su 4ª edición y ha vendido ya más de 8,000 ejemplares

    Devorah bailando Khaleegy en Sant Jordi 2009

    P: ¿Cuánto tiempo demoraste en la producción desde que te pusiste a escribir?

    D: La editorial que me pidió hacerlo no sabía nada de la danza y yo no estaba de acuerdo con lo que era su idea para el libro; sobre todo querían algo muy comercial, y me pareció cursi, e incluso un poco cutre… yo sabía que no era capaz de incluirme en el proyecto. Además lo querían en el espacio de 30 días o como máximo 2 meses… no era el tiempo suficiente para hacerlo bien. Así que les daba las gracias por pensar en mí y les deseaba buena suerte pero que yo no podría hacer lo que querían, y con eso se fueron. Unas semanas después me volvieron a llamar, habían cambiado de idea; me dijeron, "bueno mira, carta blanca, escribe lo que quieras, el tiempo que necesites, no hay presión, incluyes lo que te dé la gana... ¿Cuánto tiempo piensas que tardarás?". Ellos estaban buscando algo muy rápidamente. Al final desde la primera llamada telefónica hasta que el libro se fue a la imprenta pasó un año, pero en realidad el trabajo en sí fuerte se hizo en ocho meses, pero muy intenso, muchas veces escribí desde medianoche hasta mediodía del día siguiente, sin parar. A veces más inspirada, a veces menos, pero ¡al final se terminó!

    P: ¿Y cuando lo escribías, mantuviste tus clases y tus actividades, o paraste un poco en ese momento?

    D: Bueno, la verdad es que, al terminar el libro, estaba un poco quemada e implementé varios cambios en la escuela, en la compañía, y en mi manera de trabajar... en aquel momento estuve manteniendo más o menos la mayoría de mis actividades, todavía estuve haciendo shows cada fin de semana, shows estables en sitios regulares, y ésto lo dejé a la vez que se fue terminando el libro, no podía más. En la mayoría de los sitios ya dejé de actuar establemente, y nunca lo retomé, o sea que yo ya no hago shows regulares, solamente en talleres y cosas de teatro, tampoco ya no doy clases regulares en la escuela, sino me dedico a las formaciones de profesora y a clases particulares para bailarinas.

    P: O sea, que el libro por medio, para ti marcó un fuerte cambio...

    D: Marcó un fuerte cambio, sí, y realmente sin saber si iba a ser bien recibido, o sea que era simplemente darme cuenta de que tampoco quería llevar el ritmo que estuve llevando. Estás tocando temas que nadie nunca me pregunta, eh? (risas) Es interesante... El final de una trayectoria y el principio de otra, de hecho ha sido una fuerte carga de sincronías, o sea que han pasado muchísimas cosas que me han dado un poco que pensar que no ha sido tanto mi decisión sino que he concordado con los deseos del universo, me he dejado llevar por lo que se me presentaba en el camino entonces.

    P: Cuando yo tuve el libro en mis manos, que llegó a una librería de Chile, iba caminando, lo miré, vi el título y dije "me equivoqué", me volví (se me ponen los ojos llorosos ahora)... un libro tan lindo, de tanta calidad, como un regalo en realidad, para uno que siempre ha buscado algo así.

    D: Gracias, muy amable.

    P: Y cuando lo abrí, dije "esta mujer fue a un retiro espiritual a escribir esto". Así que me cuentas que seguiste con tu vida...

    D: Más o menos sí, seguí con todo, pero cerca del final, como te digo, muchas cosas cambiaron, incluso de modo natural. Pero está bien, los cambios han sido muy positivos…

    P: Y este trabajo de reflexión que generó el libro y que generó un cambio, también que me estás contando, y considerando que tú tienes como esta mirada global, dada por tu investigación, por tus viajes, por tus experiencias, ¿cuál podría ser, en un resumido análisis, la situación de la danza oriental en el mundo occidental?

    D: Bueno, son dos caras de la misma moneda, porque en alguna manera de hablar, estamos en una situación de "gran lujo", me refiero a las maestras de muchos años que están formadas y que pueden impartir, porque hay interés y pasión como nunca antes. El mundo ha vuelto a ser muy estructurado, muy masculino, muy derecho, muy cerrado, muy dogmático, y casi todos los valores que promueven esta danza a nivel intuitivo te conducen hacia el lado opuesto: apertura, flexibilidad, acercamiento en el sentido amoroso, y entonces la gente tiene una necesidad como nunca justo de encontrar lo que ofrece danza del vientre. Entonces en este sentido es un lujo para la gente que puede impartir en un nivel de calidad más bien alto. Al otro lado de la moneda, de forma realista, el mundo a nivel cotidiano es más competitivo, económicamente más difícil que nunca. Todo ésto entonces también propone un gran reto, un gran desafío a la gente que está realmente manteniendo un nivel alto de calidad. Es porque a la vez que hay un boom de interés para estudiar la danza, también hay un aumento en la cantidad de personas menos cualificadas –aunque en muchos casos es por buenas razones, porque están llevadas por la pasión de poder compartir algo bonito que han encontrado–. Yo prefiero pensar que la mayoría inocentemente no se da cuenta de que realmente están de algún modo como la gente que encuentra la danza y tal a través de este nivel mínimo porque les está disminuyendo la posibilidad de realmente acercarse a algo. Entonces tiene dos lados, hay el bueno y el otro, que no es que no sea bueno, sino que es el lado que nos ofrece un desafío a la gente que realmente tiene experiencia, que tiene la oportunidad de ofrecerlo dentro de un marco de calidad. Por eso justamente, gente como Georgina, quien organiza mi curso en Buenos Aires, y personas como tú que tienen el poder de difundir una palabra a través de la revista, sois las aliadas más importantes que tiene esta bella danza, así que agradezco mucho la oportunidad de poder decir algo que puedes imprimir, que quizás algún día, no se sabe... en fin. Me da ilusión pensar que el libro puede acabar en las faldas de las amas de casa o las muchachas aficionadas de Shakira, o la gente que está tomando un curso en un casal cultural o en un gimnasio, que realmente están justo abriendo su visión a la posibilidad de lo que representan en sus vidas esta bella danza.

    P: Te iba a preguntar justo una pregunta cliché, que en tu caso me parece pertinente hacerla; de alguna manera me respondiste, pero te la hago igual: un consejo para la gente que está en un camino serio, que quiere ser profesional, con todo el respeto a la cultura de quien se está apropiando... ¿Cuáles son los consejos que podrías darles?

    D: Dar sin pensar en lo que recibirás, y nunca dejes tu pasión. Nunca comprometas tus valores. Abrirte a la posibilidad de que puedes inspirar en ofrecer a los demás, de comunicar tu pasión… Es lo que quiero hacer con mi método de enseñanza, que lo llamo Sarabi, que significa ‘mi espejismo’ El método dice, desde el punto centro, crea la extensión más amplia que eres capaz de hacer... OK, parece que estoy hablando de la física, de la técnica, ¿no? Claro, es cierto, estoy hablando de la posibilidad de mover tu hombro o mover tu cadera, pero no estoy hablando solamente de ésto, sino que hay algo más allá del físico en el método que realmente habla de tener una apertura y una expansión desde el eje hacia la periferia, y realmente para mí esto va más allá de la técnica, me refiero a todo lo que puedes añadir a las vidas de las alumnas por difundir la danza oriental, y eso es una cosa muy bonita. De verdad, muy bonita. P: Sí, como tú lo hiciste. Muchas gracias, por el tiempo y por el producto tecnológico. D: ¡Gracias a ti!