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    CAPÍTULO I: HISTORIA DE LA DANZA ORIENTAL

     

    Comienza el baile

    Sepultado en los archivos del Museo de Arte Moderno de Nueva York existe un cortometraje, producido por Thomas Edison a finales del siglo XIX (probablemente hacia julio 1896), y titulado “Fatima's cochee-cochee dance”. Tanto el título del cortometraje como la propia existencia de una versión censurada y otra íntegra del mismo son un reflejo de los prejuicios y represiones del momento. En él, una joven árabe, baila de un modo asombrosamente parecido a cómo lo hacemos en la actualidad. Yo he tenido la suerte de ver esta película, y me he maravillado ante la posibilidad de poder poner nombre a cada uno de los movimientos que estaba viendo. Para mí, supone la constancia de que la danza oriental, en su versión presente, existe desde hace por lo menos 110 años. ¿Y qué ocurría unos pocos años antes? Bueno, probablemente todos apostaríamos a que habrá sido más o menos la misma danza. ¿Pero, cuánto deberíamos retroceder antes de perder la confianza de que hablamos todavía del mismo baile? Existen testimonios escritos de descripciones de bailes que datan de hacen más de 500 años atrás y que parecen detallar los mismos pasos que hacemos en la actualidad, así que podemos esforzarnos por juntar las pistas un poco e intentar entrever el “cómo” de aquella época.  ¿Y antes de eso? Los arcos, infinitos y espirales dibujados con el torso y las extremidades - movimientos básicos en la danza oriental - está sugerido en las figuras humanas que se encuentran en restos de cerámica antigua, templos y estatuillas (algunas de las cuales, diminutas) de hace más de 6,000 miles de años. La mayoría se han encontrado sobre todo en Oriente Medio, el lugar que es a la vez la cuna de la civilización y la patria de la danza oriental. [...]