• Entrevista con
    Lydia Graells, profesora del Método Sarabi®


    Como ya sabréis, una de nuestras profesoras, Lydia Graells, está dando clases de danza oriental como voluntaria en el Centro Penitenciario de Mujeres de Barcelona.

    1. Hola Lydia, bienvenida, ¿Cómo surgió esta colaboración?
    Hola Devorah, antes de nada, muchas gracias por darme este espacio desde donde dirigirme a las alumnas de esta, mi academia.

    Esta colaboración surgió de forma totalmente espontánea y desinteresada cuando, desde el Centro Penitenciario de Mujeres de Barcelona, contactaron con la Escuela para ver si era posible montar un espectáculo para las internas.
    Después del espectáculo me quedé hablando con un grupo de chicas que estaban muy interesadas en las explicaciones del método Sarabi® y cuando vieron mi entusiasmo, me pidieron si yo podía darles clases; sencillamente me escuché decir: “por supuesto, sólo tenemos de cuadrar horarios”. Y des de ahí hasta ahora…


    2. ¿Hay algún que otro punto del método que te haya ayudado especialmente a montar esta clase, por las circunstancias, quiero decir?

    La base del 3 x 3 es especialmente importante en estas clases, pero cuando descubren su capacidad de mover sus articulaciones en los diferentes planos de la esfera: horizontal, vertical, diagonales… ves en sus ojos la luz de “ahora lo entiendo, es fácil”… y sabes que tus explicaciones, las semillas sembradas, han encontrado tierra fértil donde  crecer. ¡Es una sensación irreal, fantástica!

    3. ¿Qué beneficios piensas que ellas están recibiendo a parte de lo bueno que siempre sabemos todos que es esta bella danza?
    De entrada, concentración y disciplina.
    Las que continúan… despertar, recuperar el poder de ser mujer en esencia, creatividad, integración…

    4. ¿Y tú, como profesora, notas que te beneficias especialmente en algo por dar una clase en esta situación?
    Indudablemente. De entrada, valoras mucho más lo que tienes, especialmente tu libertad, tu independencia económica, y das las gracias cada día por lo mucho que la vida nos da, pequeñas cosas a las que no damos valor porque las damos por supuestas, hasta que llegas allí y ves que no es así, que somos muy afortunadas.

    5. ¿Qué  desafíos especiales te hace?
    A veces creo que estoy viviendo dentro de la película “El día de la Marmota”, en la que el protagonista vive una y otra vez el mismo día, hasta que se da cuenta de que tiene una oportunidad única de aprender sobre sí mismo, su carácter, su manera de relacionarse con los demás…

    En el CPD pasa lo mismo, las chicas cambian constantemente (gracias a Dios, ya que es un centro preventivo, donde están internas  en espera de juicio, y hay muy pocas que cumplan su sentencia allí), así que  planteo las clases como un taller de iniciación al método: hacemos el calentamiento, repasamos el 3 x 3 del método Sarabi, poses de brazos y con todo ello montamos cadenitas de pasos. Una vez al mes o así, les enseño una coreo (normalmente de alguna de mis amigas y compañeras profesoras de Sarabi, Elena o Alba)... … no he visto alumnas más entregadas y disciplinadas, trabajan duro, les encantan las clases y me dan mucho más de lo que yo puedo entregar, te reciben como si fueras un regalo, te sienten como alguien en quien pueden confiar y muchas lloran al despedirse, todo y que eso, en la mayoría de los casos, significa recuperar su libertad.